Descripción física
Los enanos son una raza baja y robusta y suelen medir 1 pie (30 cm) menos de altura que la mayoría de los humanos, con una masa corporal ancha y compacta, que justifica su recia apariencia. Tanto los enanos como las enanas se enorgullecen de la longitud de su cabello, por lo que los varones a menudo decoran su barba con una gran variedad de broches y trenzas intrincadas. Un enano totalmente afeitado es un signo seguro de locura... o peor. Nadie que esté familiarizado con la raza se fiaría de un enano sin barba.
Sociedad
Las grandes distancias existentes entre sus ciudadelas de montaña explican muchas de las diferencias culturales que existen en la sociedad de los enanos. A pesar de estos cismas, todos los enanos del mundo se caracterizan por su amor por los trabajos en piedra, su pasión por la artesanía y la arquitectura basadas en piedra y metal y por su odio feroz contra los gigantes, los orcos y las diversas razas goblin.
Relaciones
Los enanos y los orcos llevan mucho tiempo viviendo cerca unos de otros y la suya es una historia de violencia tan antigua como ambas razas. En general, los enanos desconfían de los semiorcos y los evitan. Creen que los medianos, los elfos y los gnomos son demasiado frágiles, cambiantes o "bonitos" para ser dignos de un respeto adecuado. Con los humanos es con quienes los enanos conectan mejor, puesto que la naturaleza industriosa y los recios apetitos de estos son los que más se aproximan al ideal enano.
Alineamiento y religión
A los enanos les guían el honor y la tradición y, aunque se les satiriza a menudo como orgullosos, tienen un fuerte sentido de la amistad y de la justicia, y quienes se ganan su confianza saben que, si bien trabajan duro, también saben disfrutar a lo grande, en especial si hay cerveza de por medio. La mayoría de los enanos son legales buenos, y prefieren adorar a dioses cuyos preceptos encajen en esos rasgos, siendo Torag uno de sus favoritos, aunque Abadar y Gorum también son elecciones comunes.