Demonio, Dretch
El cuerpo hinchado de esta criatura tiembla a cada paso y, a pesar de su forma, se mueve con sorprendente rapidez.
Alineamiento, tamaño y tipo
Defensa
CA
14, toque 11, desprevenido 14 (+3 natural, +1 tamaño).
Salvaciones
Resiste
Ácido 10, Frío 10, Fuego 10.
Ataque
Velocidad
Cuerpo a cuerpo
2 Garras +4 (1d4+1), Mordisco +4 (1d4+1).
Estadísticas
Características
Dotes
Habilidades
Idiomas
Abisal (entiende pero no puede hablar).
Ecología
Entorno
Organización
Solitario, pareja, banda (3-5), multitud (6-12) o turba (13+).
Tesoro
Incluso los demonios menos poderosos del Abismo son peligrosos y están llenos de una necesidad apremiante de propagar la ruina y la desolación. El modesto dretch es tan feo y repugnante como cruel, incluso aunque carece de la fuerza y el poderío para darse cuenta de su necesidad de maltratar a otros en su reino nativo. El dretch dedica gran parte de su existencia a servir a demonios más poderosos como víctimas, y sólo unos pocos afortunados sobreviven lo suficiente para evolucionar.
El dretch es el objetivo favorito de los aficionados a las convocaciones abisales. Relativamente débiles y fáciles de intimidar, a menudo se les puede presionar para que sirvan durante largos periodos de tiempo únicamente con promesas vagas sobre la oportunidad de dar rienda suelta a sus frustraciones y odio sobre enemigos más débiles. Pero el futuro convocador de un dretch haría bien en recordar que estos demonios son tan cobardes y traicioneros como parecen. Un dretch que se enfrente a un enemigo mucho más poderoso estará muy ansioso por contar lo que sabe mientras suplica patéticamente por su vida.
A diferencia de la mayoría de los demonios, la personalidad despreocupada de un dretch y su desdén por las tareas físicas prolongadas tienen éxito pocas veces. Los dretch avanzados son raros, pero los que consiguen por sí mismos ser mejores de lo que eran cuando fueron creados, a menudo se convierten en los pobres reyes del Abismo, crueles y amargos en su dominio sobre las sabandijas, las almas rotas, los muertos vivientes sin mente, y otros dretch. Sus imperios están confinados a tramos abandonados de alcantarillas bajo ciudades apartadas, tramos pantanosos inestables evitados por los más sensatos, y otros rincones indeseables del Abismo que incluso los demonios encuentran incómodos o desagradables. Pero para estos Señores dretch, estos reinos son sus imperios y los defienden con patética tenacidad.
Un dretch se alza 4 pies (1,2 m) y pesa 180 libras (81 kg). Los dretch se crean típicamente a partir de almas de mortales perezosos y malignos; de hecho, sólo se necesita un pequeño fragmento de un alma para desencadenar este horrible nacimiento. Un alma a menudo puede provocar la manifestación de un pequeño ejército de dretch, y la visión de una horda de estos seres recién creados liberándose de la agitada protomateria del Abismo es ciertamente nauseabunda y terrorífica.
Rol
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