Controlar los vientos
Tiempo de lanzamiento
1 acción estándar.
Alcance
40 pies (12 m)/nivel.
Área
Cilindro de 40 pies (12 m)/nivel de radio, y 40 pies (12 m) de alto.
Duración
10 minutos/nivel.
Tirada de salvación
Fortaleza niega.
Resistencia a conjuros
No.
Descripción
Alteras la fuerza del viento a tu alrededor. Puedes hacer que el viento sople en una dirección o de una forma concretas, o que lo haga con mayor o menor fuerza. La nueva dirección y fuerza del viento persisten hasta acabar el conjuro o hasta que decidas cambiarlas, lo que te obliga a concentrarte. Puedes crear un "ojo" de aire en calma de hasta 80 pies (24 m) de diámetro en el centro del área si lo deseas, y limitar el área a cualquier área cilíndrica menor que tu límite.
Dirección del viento: puedes hacer que el viento sople en el área del conjuro según una de estas cuatro formas básicas.
- Una corriente descendente que sopla desde el centro hacia fuera con igual fuerza en todas direcciones.
- Una corriente ascendente que sopla hacia el centro desde los bordes, con igual fuerza desde todas direcciones, y se eleva antes de llegar al "ojo" central.
- Una corriente rotatoria que gira en torno al centro en sentido horario o antihorario.
- Una ráfaga que cruza toda el área en una sola dirección, de un extremo a otro.
Fuerza del viento: por cada 3 niveles de lanzador que posees, pudes incrementar o reducir la fuerza del viento en 1 nivel de fuerza. Cada asalto, en tu turno, toda criatura azotada por el viento debe llevar a cabo una salvación de Fortaleza o sufrir sus efectos. Consulta el capítulo 13 para más detalles.
Los vientos fuertes (>21 millas/h [34 km/h]) dificultan la navegación.
Un viento severo (>31 millas/h [50 km/h]) causa daños menores a las embarcaciones y a los edificios. Un vendaval (>51 millas/h [82 km/h]) impide volar a la mayoría de criaturas voladoras, desarraiga los árboles pequeños, derriba los edificios de madera ligera, arranca techos, y hace que los barcos peligren.
Los vientos de fuerza huracanada (>75 millas/h [120 km/h]) destruyen los edificios de madera, pueden desarraigar árboles grandes y echan a pique a la mayoría de barcos.
Un tornado (>175 millas/h [280 km/h]) destruye todos los edificios no fortificados, y desarraiga muchos árboles grandes.
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